El compromiso ecuménico de eliminación directa se disputó en el NRG Stadium de Texas ante una multitud de aficionados. El representativo asiático sorprendió al dar el golpe a los 29 minutos con un remate raso de Kaishu Sano tras aprovechar una desatención en la salida rival.
Para el segundo tiempo, el estratega italiano Carlo Ancelotti movió el banco y la escuadra sudamericana saltó al campo con mayor agresividad. La paridad transitoria llegó a los 55 minutos gracias a un certero golpe de cabeza del experimentado mediocampista Casemiro.
Cuando el partido parecía encaminarse inevitablemente a la prórroga, apareció el ingresado Gabriel Martinelli en el minuto 96 para sellar el agónico triunfo. Con esta victoria, el combinado brasileño espera en octavos al vencedor de la llave entre Noruega y Costa de Marfil.
Fuente: EFE












