El Ciclón tomó protagonismo desde el arranque en Tuyucúa, apostando a la verticalidad de sus atacantes, por lo que logró formular acciones efectivas en ofensiva, en donde el despliegue físico fue clave. En la zona media, el equilibrio estuvo con la presencia de los laterales de la visita, que sumaron para que la dinámica del equipo sea superior, sosteniendo una buena circulación de balón.
Producto de una propuesta intensa, el cuadro azulgrana abrió el marcador a los 30 minutos de la primera etapa, ya que con alta presión, la recuperación efectiva desembocó en una rápida transición precisa para la definición de Sergio Araújo, quien aportó un toque de calidad para poner el 1-0 en el compromiso.
Durante la etapa complementaria, el conjunto ganador mantuvo el funcionamiento óptimo, ya que pisó con criterio las zonas del campo y retrocedió en línea manteniendo el equilibrio táctico, lo que le permitió generar varias acciones para ampliar la diferencia.
Con esta presentación de semblante distinto y actitud diferente, el plantel dejó atrás el tropiezo en el clásico ante Olimpia para cerrar la temporada de manera efectiva frente al Albinegro, recordando que en cuatro enfrentamientos del año sumó dos empates y dos victorias.
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