El Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) tuvo un reciente cambio de autoridades.
Foto: Andrés Catalán.
El mapa nacional tiene menos trazos azules desde el pasado domingo 4 de octubre y la alarma ya se encendió entre los principales referentes del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA). La agrupación centenaria ganó en 34 distritos en las elecciones municipales, lo que significa una reducción de 28 intendencias en comparación con el 2021, cuando obtuvo 62.
Como el partido más grande de oposición, su solidez política está en crisis desde hace años por factores de representación e identidad, que obligó a un cambio reciente de autoridades. Actualmente es el Nuevo Liberalismo el que está al mando con Alcides Riveros como presidente y bajo el liderazgo de Ricardo Estigarribia, gobernador de Central.

A nivel nacional, la ANR se quedó con 187 municipios y los terceros espacios lograron 42. Si bien dentro de esta última cifra, varios candidatos son liberales, el partido por sí solo no logra atraer al electorado y recurre a las alianzas.
De hecho, en Asunción no presentaron candidato y respaldaron a Soledad Núñez, al igual que en Ciudad del Este, donde el mando pasó a ser de Yo Creo. El PLRA no tiene chance alguna en la capital del Alto Paraná.
Se convirtió en una maquinaria
La concejala de Asunción Fiorella Forestieri sentó postura sobre la situación. Luego de su reelección, sostuvo que el PLRA actualmente es solo una maquinaria y que es momento de representar propuestas.
“Primero, tenemos que tener la suficiente humildad para aceptar que tuvimos una gran derrota los liberales en Asunción. Pasamos a ser la tercera fuerza. Eso es algo que hay que aceptar”, manifestó.
La única mujer liberal de la Junta apuntó que el partido debe cambiar, y esto implica dejar de ser solo una estructura y comenzar a mostrar propuestas reales, soluciones y servicio.
“Tenemos que dejar de ser un partido que ostenta estructura porque esa es la realidad”, lamentó.
Su crítica apunta a que los referentes liberales deben ser “distintos” en representación política a los colorados. Incluso consideró un error que el partido haya eliminado la paridad. “No podemos ser una máquina estructural porque eso ya representa a los que se fueron, a los que ahora les ganamos, nosotros tenemos que dar propuestas”, expresó.
Encarnación, la prueba del rechazo
El PLRA se arriesgó en la capital de Itapúa. Presentó al diputado Carlos Pereira como candidato para enfrentar al colorado Sebastián Cheva Remesowski, también diputado, quien ganó la elección.
Para el politólogo Marcello Lachi, esto fue un error porque por cuestiones de identidad, el colorado no vota a un liberal, y en Encarnación hay mayoría colorada.
Las municipales fueron una “victoria pírrica” para la ANR, según el politólogo, porque la oposición ganó en las principales ciudades, pero la excepción es precisamente Encarnación, recuperada por el oficialismo luego de 10 años.
“El error de la oposición fue Encarnación, que se hizo a través de una coalición clásica con un liberal en una ciudad mayoritariamente colorada, como líder, y los colorados que habían votado a Luis Yd (intendente saliente, de Patria Querida), se fueron todos a su casa”, evaluó Lachi.
El especialista indicó que hace cinco años, la alianza que encabezó Yd logró 28.000 votos y la ANR tuvo 18.000. En esta ocasión, el Partido Colorado consiguió 29.000 y la alianza de Pereira, 19.000.
“Son 10.000 colorados que votaron antes a la alianza y que frente a una candidatura tradicional (liberal) volvieron a su casa”, lanzó en contacto con Npy.
El PLRA nunca pudo ganar en periodo democrático una elección presidencial. La única vez que llegó al poder fue mediante la candidatura de Fernando Lugo, nuevamente un tercer espacio.
El partido atravesó más bien por derrotas consecutivas, principalmente en los últimos tres periodos en los que Efraín Alegre se impuso como candidato sin dar lugar a otros referentes.
Por otro lado, para el politólogo Guzmán Ibarra, si bien se ve una reducción importante en municipios ganados para el PLRA, que podría indicar una señal de debilitamiento, también puede ser un factor de adaptación, ya que el partido reconoce que por sí solos tienen menos posibilidades de competir y recurre por tanto a alianzas.
Este elemento suma a los dichos de la actual dirigencia que admitió que hizo un trabajo intenso para lograr las distintas alianzas.
Finalmente, el politólogo considera que no se puede dejar de ver la historia del PLRA, que tiene un largo listado de lucha y resistencia.
“A diferencia de la ANR, este partido lo tiene todo en contra. Es el partido de la resistencia a la dictadura. Con miles de errores y copias a la ANR, pero resiste”, manifestó.
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