Las renuncias fueron presentadas este martes por las licenciadas Cristina Gamarra, Laura Ibáñez y Mónica Báez, quienes se desempeñaban como terapistas neonatales, además del doctor Luis González, cirujano pediátrico.
Según fuentes del centro asistencial, la decisión estaría relacionada con la sobrecarga laboral, la falta de insumos y equipos, las precarias condiciones de trabajo y la ausencia de respaldo institucional.
“Estábamos solos, haciendo guardias de 24 horas seguidas, sin jeringas, sin respiradores y sin respaldo”, manifestó una de las profesionales, al explicar las circunstancias que habrían motivado la medida.
La salida conjunta genera una profunda preocupación debido a que el Hospital Regional de Pedro Juan Caballero funciona como centro de referencia para pacientes provenientes de distintos puntos del departamento de Amambay, incluidos Bella Vista Norte y Capitán Bado, además de localidades del norte de San Pedro.
Ante la falta de especialistas, los recién nacidos que presenten cuadros complejos deberán ser trasladados a hospitales de Asunción o, dependiendo de la disponibilidad y las circunstancias, a centros médicos del Brasil. Las largas distancias y la urgencia de estos casos podrían aumentar considerablemente el riesgo para los pacientes.
Familiares de bebés internados expresaron preocupación e incertidumbre ante la falta de profesionales que puedan estabilizar o intervenir quirúrgicamente a los recién nacidos.
Hasta el momento, la XIII Región Sanitaria y el Ministerio de Salud Pública no anunciaron oficialmente un plan de contingencia para cubrir las vacancias y garantizar la continuidad del servicio neonatal especializado. Se aguarda una respuesta de las autoridades sanitarias ante una situación que podría comprometer la atención de los pacientes más vulnerables de la región.











