Kinmen. Patrullera de la Guardia Costera de China (izq) incursiona en aguas de Taiwán.
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TAIPÉI
Las Fuerzas Armadas de Taiwán celebrarán unas “maniobras de defensa conjunta” entre el 13 y el 17 de julio, un ejercicio inédito hasta la fecha, en un contexto marcado por la creciente actividad militar y marítima de China en las aguas al este de la isla, informó este jueves la agencia de noticias CNA.
Según fuentes militares citadas por ese medio –un canal habitual de las autoridades taiwanesas para adelantar información especialmente sensible–, los ensayos simularán un escenario en el que las tropas isleñas detectan el zarpe de las fuerzas enemigas y su entrada en aguas territoriales de Taiwán.
Las maniobras pondrán el acento en la integración de las distintas ramas de las Fuerzas Armadas y en las operaciones conjuntas, con especial énfasis en la “descentralización” de la cadena de mando, con el fin de acercar los ejercicios lo máximo posible a un escenario de conflicto real.
“CALENTAMIENTO”. Las mismas fuentes consideraron que estas prácticas funcionan como una suerte de “calentamiento” para las maniobras anuales del Ejército taiwanés, conocidas como Han Kuang, previstas del 5 al 14 de agosto. Estos ejercicios coinciden en el tiempo con el aumento de la presencia marítima china en las aguas al este de Taiwán, una región estratégica por ser la vía a través de la cual Taipéi podría recibir asistencia desde el exterior en caso de bloqueo o invasión.
El Ministerio de Defensa Nacional (MDN) de la isla contabilizó el mes pasado más de 200 buques de guerra y otras 111 embarcaciones gubernamentales chinas en las inmediaciones de su territorio, cifra, esta última, que contrasta con los 40 y 44 barcos oficiales detectados en abril y mayo, respectivamente.
“EXPANSIONISMO AUTORITARIO”. Ante estos hechos, un alto cargo de seguridad de Taiwán adviertió que el “expansionismo autoritario” de China en aguas regionales continuará si el mundo no responde.
China está “constantemente empujando los límites mediante un enfoque de incrementos”, declaró ante un foro internacional Lii Wen, subsecretario general del Consejo de Seguridad Nacional taiwanés.
ÚLTIMA INCURSIÓN. Este miércoles, la Administración de la Guardia Costera (CGA) de Taiwán denunció una nueva incursión de guardacostas chinos en los alrededores de las islas Kinmen, un archipiélago bajo control taiwanés.
En un comunicado, la autoridad marítima indicó que, alrededor de las 08:00 detectó cuatro buques de la Guardia Costera de China que navegaban hacia las “aguas restringidas”.
Las autoridades de Pekín consideran Taiwán una “parte inalienable” del territorio chino y no han descartado el uso de la fuerza para hacerse con su control, una postura rechazada por el Gobierno taiwanés, que sostiene que solo los 23 millones de habitantes de la isla tienen derecho a decidir su futuro político.
Pekín y Moscú coordinan maniobras marítimas
China y Rusia iniciaron este jueves la fase de maniobras marítimas de los ejercicios navales conjuntos que se desarrollan en el Mar Amarillo, concretamente en las aguas y el espacio aéreo cercanos a Qingdao (este), informó la agencia Xinhua.
Según este medio, los buques participantes de ambos países zarparon de una base naval de la ciudad costera para realizar ejercicios de reconocimiento conjunto, defensa antiaérea y antimisiles, ataque naval y operaciones conjuntas de rescate submarino.
La nueva fase llega tras la conclusión con éxito de la etapa de planificación en puerto, en la que la dirección y el mando conjuntos del ejercicio organizaron varias rondas de simulaciones de mando y coordinación táctica.
A las maniobras denominadas ‘Joint Sea-2026' que se iniciaron este lunes y se extenderán hasta el próximo 13 de julio, les seguirá una operación de “patrullaje marítimo conjunto” en “áreas relevantes” del Pacífico, que se produce en una etapa de mayor actividad naval china en la zona. A este despliegue se suma el lanzamiento este lunes de un misil estratégico desde un submarino nuclear hacia aguas del Pacífico, un movimiento que generó preocupación y repudio de Taiwán, Australia, Nueva Zelanda y Japón.
Fiscalía de Bolivia sigue el rastro del escándalo Zapatero

Madrid. Zapatero, en un póster, flanqueado por Maduro y Sánchez.
OSCAR DEL POZO/AFP
El Ministerio Público de Bolivia ha pedido a España y Perú información sobre el caso que involucra al ex presidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero por la supuesta influencia que ejerció en el país en favor de la empresa peruana Grupo Gloria a cambio de 200.000 euros, ha informado este jueves el fiscal general, Roger Mariaca.
Mariaca ha explicado que la Fiscalía remitió a la Cancillería de Bolivia “dos solicitudes de cooperación jurídica internacional en materia penal” dirigidas a España y Perú relacionadas a la acción de Rodríguez Zapatero en el país.
El fiscal general ha mencionado que a España se le solicitó “documentación” y a Perú información respecto al Grupo Gloria y que los resultados serán compartidos cuando se reciban las respuestas. Mariaca ha señalado que la petición de información a ambos países sigue un conducto “muy aparte” de la investigación penal que hace algunos días abrió la Fiscalía Departamental de la región sureña de Chuquisaca en este caso para establecer si existió un uso indebido de influencias y otros delitos.
“INFLUENCIA REMUNERADA”. A finales de junio se conoció un informe de la Unidad de Delitos Económicos y Financieros (UDEF) de la Policía Nacional de España, que sostiene que Rodríguez Zapatero participó en una “dinámica de intermediación e influencias” con autoridades de Bolivia orientada a “beneficiar los intereses” del Grupo Gloria, “mediando una contraprestación económica de 200.000 euros”.
MENSAJES Y AGENDAS. El reporte incluye conversaciones de WhatsApp entre Zapatero y su secretaria, Gertrudis Alcázar, así como varias agendas del ex presidente que han servido para apuntalar la última acusación del caso Plus Ultra, en el que se le investiga por el posible cobro de comisiones por su influencia en el rescate de esa aerolínea.
En el reporte aparecen figuras destacadas del Gobierno de Bolivia entre 2020 y 2025, incluidos el ex presidente Luis Arce (2020-2025).
La semana pasada, el Grupo Gloria admitió haber pagado 200.000 euros a Rodríguez Zapatero para intermediar con las autoridades de Bolivia, pero defendió la contratación del ex mandatario.
EFE












