El examen médico legal practicado a la menor de seis años se realizó en el mismo día en que la misma ingresó al servicio de pediatría del Hospital Regional de Pedro Juan Caballero. La inspección corporal estuvo a cargo del doctor Marcos Prieto, médico forense, en compañía de una médica pediatra para evaluar los daños causados por el padrastro de 23 años.
En una entrevista concedida a Urundey 103.3 FM, Prieto explicó que la víctima presentaba múltiples lesiones de tipo contusión. Las marcas más intensas abarcaban toda la región del glúteo, además de constatarse golpes en la parte anterior del tórax y en el brazo derecho.
El entrevistado detalló que las marcas habrían sido provocadas por elementos no cortantes ni perforantes. "Puede ser con la mano, puede ser con un pedazo de madera, cintos... Objetos que no causan cortes", declaró sobre los posibles instrumentos utilizados en la agresión.
Con relación a la antigüedad de las lesiones, estimó que habrían sido infligidas en un periodo no mayor a 24 horas antes de la revisión. El especialista añadió que la víctima ya recibía la medicación adecuada para calmar el dolor al momento del chequeo.
Sobre el estado emocional de la pequeña durante la inspección, Prieto destacó que se la notó muy tranquila y colaboradora con el personal de salud. La niña no estaba llorando e incluso se mostraba sonriente ante los dibujos infantiles colocados en las paredes del centro asistencial.
El profesional remarcó que las autoridades aplicaron un protocolo riguroso para brindar apoyo psicológico y evitar la revictimización de la menor. Finalmente, afirmó que, mediante un tratamiento médico correcto, las lesiones en la piel no dejarán marcas visibles ni secuelas permanentes.
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