Tras el revuelo generado por el caso de Gregoria Aparecida Ovelar de Brizuela, de 51, quien fue dada por muerta en el Hospital Regional de Pedro Juan Caballero y luego dio señales de vida en una funeraria, cuyo cuerpo estaba siendo preparado para ser velada por familiares, doctor Pablo Ayala, director de la XIII Región Sanitaria, brindó una conferencia de prensa en el referido centro asistencial para aclarar sobre el caso.
La alta autoridad sanitaria indicó que se apersonó en el centro asistencial junto al doctor Osmar Fariña, director del hospital, para evaluar lo sucedido en el quirófano durante la intervención quirúrgica practicada a la paciente.
Durante la conferencia, Ayala señaló que la afectada padecía un cuadro terminal de cáncer y que, tras una complicación detectada por la cirujana oncóloga consistente en un infarto mesentérico, se procedió a intervenirla quirúrgicamente.
Explicó que, debido a la complejidad de la patología y al uso crónico de medicamentos fuertes por su enfermedad de base, los profesionales debieron incrementar las dosis de sedación, lo que pudo haber provocado una depresión extrema en el sistema respiratorio y hecho imperceptibles los signos vitales.
“Eso hace con que el organismo mismo tenga una cierta resistencia a ciertas drogas para la sedación, es decir, para anestesiarle, y las dosis que le pusieron tuvieron que aumentar para poder sedarla”, indicó sobre la presunta causa que llevó a certificar erróneamente el óbito.
Asimismo, confirmó que la paciente se encuentra actualmente internada en estado crítico en una sala de terapia intensiva del mismo centro asistencial tras ser reingresada de urgencia.
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